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El oro de los tontos

Imagen: Autor desconocido

Por: Héctor Nuno González

A Isaías Medina López

Bonito aquel que, como la poesía de Isaías, no "mide el oro de los tontos". En palabras simples, aquellos desprendidos de la adulación por el poder, lo material y por fatuos con nuevas camionetas.

Nos seguirán llamando "soñadores" por el terco afán de construir un mundo más justo. Los años por venir necesitan de gente respetando y venerando a la naturaleza, al río cercano, a los mares, al samán centenario. ¿Seguiremos ocupados en adorar el carro del año, a los implantes y cirugías, al bótox y a las pestañas falsas?

Lindo aquel que sospecha de la investidura de cualquier héroe de cualquier época y elige siempre el lado de la gente real, quienes por genuina sabiduría no perfuman materias fecales.

Cada joven que lee es una buena noticia. En la Escuela Nacional de Poesía Juan Calzadilla los contamos por miles, siendo ejemplo para Venezuela y el mundo de cómo poner el arte al servicio de las causas nobles.

Seamos opositores de todo aquello que deshumaniza, incluida la indiferencia. Sobre todo, la indiferencia.

Ante la reinante tiranía de la imagen, seamos partidarios del argumento y desnudemos la estupidez llamándola por su nombre y apellido: Estupidez Digital.

El tiempo de mi generación no fue mejor que el actual, tampoco peor. Podemos bajarle al ego y preguntarnos si hicimos suficiente.

El mundo legado a los chamos, jodido por demás, no es culpa nuestra. Nosotros no envenenamos los ríos, ni el aire y los mares, no deforestamos los bosques ni creamos la desigualdad imperante. Fueron las corporaciones, los Estados y el gran capital con su egoísmo insaciable.

Por suerte olvidé las oraciones del catecismo y el inminente Apocalipsis, eso de estar hecho a imagen y semejanza de un tipo que puede mandarte a arder en el infierno es realmente traumático para un niño.

Elijo el Credo de Aquiles Nazoa. Creo en Juan Antonio Calzadilla y en Isaías Medina López, creo en la poesía y todo aquello que apueste al alma y la encienda.

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