![]() |
| Final de la calle Zamora, San Carlos |
Por Héctor Nuno González
En ejercicio de mis funciones, conocí al amor de mi vida.
En ejercicio de mis funciones, vi el reparto de pellejos en la era del pote de humo.
En ejercicio de mis funciones, se multiplicaron los tremedales.
En ejercicio de mis funciones, maquillaron fachadas y abandonaron la periferia.
En ejercicio de mis funciones, vi políticos honestos y mentirosos.
En ejercicio de mis funciones, conocí la verdad en el rostro de la gente.
En ejercicio de mis funciones, constaté el abandono del campo, sus personas y caminos.
En ejercicio de mis funciones, mantuve el cable a tierra que impide perfumar el estiércol.
En ejercicio de mis funciones, sentí piedad por almas de próceres.
En ejercicio de mis funciones, topé con presidentes, ministros, cancilleres, caníbales, magos, escritores, narcisos y tal vez un difunto.
En ejercicio de mis funciones, una monarca mandó a cortar mi cabeza.
En ejercicio de mis funciones, recibí amenazas de muerte desde el anonimato digital.
En ejercicio de mis funciones, recorrí casi todos los rincones de mi estado, ninguno es más alegre que Tinaco.
En ejercicio de mis funciones, tocó narrar hechos surrealistas y bizarros.
En ejercicio de mis funciones, sigo dejando constancia de los tiempos vividos.

Cruda realidad que el profesionalismo nos exige. Pa'lante es lo a'llá.
ResponderEliminar¡Excelente!
ResponderEliminar